Autor: Osviel Castro Medel
Lo esperados refuerzos para la IV Liga Élite se escogieron este martes. Cada director armó su rompecabezas con las piezas que creyó necesarias, manejó nombres, números, estrategias. Y en medio de ese ir y venir de selecciones, de rondas libres y de la famosa bolsa, un nombre quedó fuera: Osvaldo Abreu Sánchez.El antesalista de los Alazanes de Granma, bateador de 357 en la última Serie Nacional, con un OBP de 418, esperó el teléfono. Y el teléfono nunca sonó. O sí, ya algunas horas después, cuando un asombrado lo llamó para decirle que había quedado fuera después de 42 peticiones: la suma de los escogidos por los seis directores.No estaba lesionado, ni pidió descanso. No había ningún parte médico que lo dejara fuera del torneo. Al otro lado de la línea, con la voz pausada de quien ha visto mucho béisbol y mucha vida, Abreu lo dijo claro a zonadestrike.net: "Me siento bien físicamente, estaba listo para que me escogiera cualquier equipo". Pero no fue así.Y entonces, sin aspavientos, sin reclamos, sin la rabia que otros hubieran soltado en una entrevista, añadió lo único que le quedaba: respeta las decisiones de cada director, porque "cada uno tiene su estrategia y su plan”.Un hombre que ha puesto el pecho a las bolas en la tercera base, que ocupa nada menos que el puesto 16 entre los de mejores promedios ofensivos de por vida (333) no va a estar en la liga y no precisamente porque él no sea de la élite. No debe ser un problema de méritos, pues estos lanzan fuego desde la hoja de estadísticas; en todo caso cabría preguntarse si habrá sido una cuestión de “...