Autor: Osviel Castro Medel
La noticia causó revuelo en las redes estas últimas horas: Leandro Martínez Figueredo, el zurdo de Campechuela, volverá a los diamantes. Y lo hará como refuerzo de los Cocodrilos de Matanzas en la IV Liga Élite del Béisbol Cubano, que comienza el 2 de mayo.Se trata de un reto tremendo, no solo porque este regreso ocurrirá después de más de 16 meses de inactividad forzada, a causa de una conocida y polémica sanción.También porque en medio del torneo, exactamente el 28 de junio, Leandro cumplirá 47 años.En el béisbol cubano, llegar a esa edad sobre la lomita ya es una rareza; hacerlo después de más de un año sin lanzar en el alto nivel es casi una temeridad.Este tiempo de pausa probó, quiérase o no, que el primer lanzador zurdo de Granma en llegar a 100 victorias, tiene muchos más seguidores que detractores y ese apoyo puede impulsarlo en sus propósitos. Pero esta vuelta parece mucho más que un termómetro de antipatía contra simpatía. Resulta, como ya escribimos, un desafío inmenso .Claro que no será el primer caso de longevidad cubana sobre el montículo. Lázaro de la Torre, con 47 años, tres meses y 20 días, por ejemplo, obtuvo su última victoria en series nacionales, precisamente ante Granma 13 x 8.Pero el Hombre del Brazo de Hierro se mantuvo jugando y ahí está la diferencia con este caso.Probablemente el veterano zurdo no comience en la rotación abridora, al menos no en los primeros compases del torneo. Armando Ferrer, quien dista de ser un novato en estas lides, conoce que el brazo del serpentinero necesita caminar antes de trotar. Quizás su función, al menos al...